

🌐 Internet: un milagro… y un riesgo que no podemos ignorar
Vivimos en una era extraordinaria. Internet nos permite hablar con nuestros seres queridos aunque nos separen 9.000 kilómetros, acceder a información en segundos, recibir alertas de emergencia que salvan vidas y avanzar en medicina, ciencia y educación como nunca antes.
Pero, como ocurre con casi todo, la tecnología puede usarse para el bien o para el mal. El problema no es el instrumento, sino el individuo que lo utiliza. Como bien se dice: “no mata el cuchillo, sino quien lo porta”.
Y eso es exactamente lo que está ocurriendo en la red.
🟥 Internet en manos de depredadores: un riesgo real para los menores
Hoy, personas sin escrúpulos —depredadores sexuales, pedófilos y pederastas— ya no necesitan salir a la calle para dañar a un menor. Pueden hacerlo desde su propia casa, ocultos tras un perfil falso, una pantalla y una conexión a internet.
Las plataformas donde nuestros hijos pasan más tiempo —TikTok, Instagram, Facebook, Telegram— generan millones de euros cada año. Y aunque cuentan con equipos de moderación, no es suficiente.
Desde una perspectiva criminológica, estas empresas deberían disponer de equipos especializados en delitos sexuales contra menores, capaces de detectar:
Grooming
Captación
Intercambio de material ilegal
Perfiles falsos
Redes organizadas
Pero hoy, no los tienen.
Es una responsabilidad moral, ética y humana que deberían asumir voluntariamente. Y si no lo hacen, los gobiernos deberían exigirlo por ley, porque los menores son el colectivo más vulnerable de nuestra sociedad.
🟦 El Estado tiene responsabilidad… pero los padres también
El gobierno debe protegernos, sí. Pero no podemos dejar toda la carga en manos del Estado.
Los padres deben:
Educar
Informar
Acompañar
Supervisar el uso de internet
Establecer límites y normas
Hablar abiertamente de riesgos
La prevención empieza en casa.
🟧 Casos reales de grooming que muestran la gravedad del problema
Caso 1: Adolescente extorsionado tras una videollamada falsa (España)
Un menor comenzó a hablar con una supuesta chica de 17 años en Instagram. Tras ganarse su confianza, ella le pidió contenido íntimo. Cuando el menor accedió, el agresor —un adulto extranjero— lo chantajeó exigiendo dinero bajo amenaza de difundir las imágenes. La familia descubrió pagos realizados con la tarjeta de los abuelos. El caso terminó en denuncia y apoyo del INCIBE.
Caso 2: Niño de 11 años captado a través de un videojuego online (España)
Un adulto se hizo pasar por un niño de su edad dentro de un juego muy popular. Durante semanas generó amistad, confianza y complicidad. Después lo trasladó a un chat privado donde comenzó a pedirle fotos y vídeos. El menor, asustado, accedió. La madre descubrió el caso al ver cambios de conducta y denunció. La policía identificó al agresor, que tenía antecedentes por delitos similares.
Estos casos no son excepciones. Son patrones repetidos que vemos cada día.
🟨 **¿Podemos erradicar estos delitos? Probablemente no.
¿Podemos reducirlos drásticamente? Sin duda.
Con:
Educación familiar
Supervisión responsable
Equipos especializados en plataformas
Legislación firme
Cooperación internacional
Tecnología de detección avanzada
Podríamos reducir estos delitos en un porcentaje muy alto y evitar que más menores sufran lo que ya han vivido tantos.
🟩 Protejamos lo que más importa: la infancia.
Internet es un milagro. Pero también puede ser un arma en manos equivocadas. La responsabilidad es compartida: Estado, plataformas, familias y sociedad.
La protección de los menores no es opcional. Es un deber.
Luis Santos Diz-Experto Universitario en Criminología y Criminalística-Director de LACRIM -ANICRIM
LACRIM – Laboratorio de Análisis Criminal Investigación científica en criminología, criminalística y ciencias de la conducta.
Email: contacto@lacrim.es
Ubicación: Palma de Mallorca, España
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